1 libra (454 gramos) de camarones

1/2 cebolla

2 ajos

6 laminas de pan de molde blanco

queso mozarela rallado

2 cucharadas de aceite de oliva

3 cucharadas de mantequilla

1 taza de leche tibia

1/2 taza de vino blanco

100 ml de crema liquida

1 yema de huevo

1 pizca de ají en polvo

pimienta

sal

Preparación

Cortar las láminas de pan en cuadrados de 1 centímetro aprox.
Lavar y separar los corales de los camarones.
Cortar cebolla en cuadros. Pelar los ajos.
Juntar la crema con la yema, batir un poco, solo para mezclarlos bien.
Poner el pan en un bowl y agregarle la leche tibia.
Saltear la cebolla y ajos enteros en aceite de oliva con mantequilla a fuego
alto, agregar los coeales. Luego de 2 minutos aprox. agregar los camarones.
Saltear los camarones durante 3 minutos aprox.
Agregar el vino blanco, revolver y dejar que se evapore un poco.
Después tomar y apretar un poco el pan para eliminar la leche.
Agregar el pan a la preparación, revolver.
Luego agregar la crema mezclada con la yema, revolver un poco y parar de cocinar.
Luego en mantequillar el molde, poner la preparación y encima agregar un poco
de queso mozarela rallado.
Hornear a 200 C (400 F) por 10 minutos o hasta que este gratinado.

Ingredientes:

6 Choclos bien maduros y duros

¼ kg. Ajíes amarillos

50 gr. Ajos pelados

1 atadito culantro

150 gr. Mantequilla

¼ kg.  Pollo en filete

4 Huevos

100 gr.  Aceitunas de botija sin Pepa

1 paquete Pancas de choclo

 

 

Preparacion:

Los choclos o maíz o elote tienen que ser choclos grandes y bien
maduros, desgranar el choclo no a mano preferible con cuchillo, luego licuar el
choclo con media taza de agua( solo lo justo y necesario para que al momento de
cocinarlo este con un poquito de agua y no se queme). Reservar la coronta
(corazón del choclo para el proceso final del tamal.)

Las Hojas del choclo, hay que dejarlas remojar en agua hirviendo y
dejarla por unos 10 minutos hasta que estén bien blandas y tiernas para que
sean fáciles al momento de realizar el tamalito. ( Solo hay que cocinar la
mitad ya que la otra mitad va a servir para cocinar luego el tamal )

La Pechuga deshuesada, cortarla en dados,
salpimentar agregarle unas gotas de limón, un poco de ají licuado y dejar marinar
unos 15 minutos.

Solo utilizar las hojas del culantro o cilantro, lavarlas y licuarlas
con un poquito de agua, en la preparación no hay que agregarle mucho ya que
puede salir bien oscuro al momento de cocinarlo.

Despepitar y retirar las venas a los ajíes, luego lavar y licuar con un
poco de agua lo mínimo para que se pueda licuar bien.

Cocinar los huevos en  agua por 10
minutos, tienen que ser duros luego cortarlos en gajos para colocarlos en la
masa de choclo.

 

Preparación de la masa del tamal: En una sartén mediana o grande agregar
un cubito de mantequilla sin sal un poco de aceite de oliva o vegetal (un
chorrito), una cucharita de ajos a fuego medio amelcochar los ajos agregamos el
ají amarillo licuado cocinar, luego agregar el culantro licuado cocinar agregar
un poco de sal y pimienta, agregamos por último el choclo licuado y cocinar
hasta que se haga una masa densa que se pueda moldear consistente el punto es cuando
levantamos la masa con un cucharón la masa cae con dificultad a la sartén,
luego pasarla a un bol luego de unos minutos agregar una yema cruda y mover la
masa hasta que la yema quede bien mezclada.

 

Preparación del pollo: En otra sartén agregamos un poco de aceite de
oliva o vegetal y un poquito de mantequilla calentamos y sellamos los dados de
pollo marinados y reservar para rellenar el tamal.

 

Trabajo final: Agarramos una hoja de choclo que sea bien ancha agregamos
un poco de la masa y la colocamos en el medio de la hoja agregamos un trozo de
pollo y lo colocamos en el medio de la masa le agregamos un pedazo de huevo
cocido y una aceituna sin pepa en el medio junto con el pollo, luego envolvemos
aplastando un extremo como si fuera una tubo de pasta dental sin dejar que la
masa salga por el extremo, luego por el extremo que está libre la masa tapamos
con otra hoja y enrollamos y armamos.

Luego en una olla agregar los huesos del choclo (coronta) y los
colocamos en la base y agregamos el resto de las hojas sin coser pero limpias
encima de la coronta agregar agua hasta el nivel de las hojas y agregamos los
tamales parados recostados en la pared de la olla y una vez que el agua esta
hirviendo tapar por 30 minutos luego retirar dejar enfriar unos minutos para
que tome cuerpo y servir.

Ingredientes:

1 pavo (3 a 4,5 Kg)

1 cebolla mediana

1 zanahoria

3 manzanas

4 rodajas de miga de pan de
molde en dados y sin corteza

1 ½ taza de pecanas

1 taza de pasas

½ taza de leche

1 cucharadas chuño

1 cucharadita de especias: pimentón picante, romero, ajo

Zumo de 1 limón

Pimienta y sal al gusto

1 ½ taza de coca cola

1 Cucharada raza de caldo de pollo en polvo Maggi o Knorr

½ vaso de pisco

Hierbas aromáticas las de tu preferencia.

 

 

 

 

 

Preparación:

La noche anterior colocar un poco de las hierbas aromaticas en el pisco.

Limpiar el pavo, luego con una hipodérmica de cocina  inyectar entre la piel y la carne el pisco aromatizado con las hierbas en las
pechugas del pavo y en los muslos.

Preparar una mezcla con el limón, las especias la sal, la pimienta   y el caldo
de pollo en polvo, untar el pavo con ella. En un bol poner la zanahoria rallada,
la manzana, las pecanas peladas y picadas, las pasas y la miga de pan con la
leche. Rellenar el pavo cerrar con hilo, rociar con 1 ½ taza de coca cola y cocer
en horno precalentado a 180ºC durante 4 horas para un pavo de 5 Kg, cubierto
con papel de aluminio, una hora antes de terminar la cocción retirar el papel
para que se dore y mojar con el fondo de la cocción. Retirar el pavo para cortar.
Vaciar los jugos del fondo y colocarlos en una olla chica y espesar con el chuño.
Servir en rodajas con algo de relleno y acompañar con ensaladas y puré de
manzana.

Se calculan 25 minutos
de cocción por cada kilogramo de pavo a cocinar.

Es un plato originario del puerto de Pisco, una región ubicada al sur de Lima, que en su
elaboración evoluciona del ceviche pero siguiendo tradiciones de la gastronomía
japonesa. Estas tradiciones le asemejan al sashimi y el carpaccio, aunque se
diferencia sustancialmente de ellos.

Las principales diferencias con el ceviche son el corte, las láminas son cortadas finamente y
la maceración es realizada únicamente con lima o limón más algún picante.

El tiradito  se puede preparar con  el lenguado, el mero, pejerrey, corvina y atún o
salmón, por sus delicadas carnes.

 

 

 

 

Algunos definen el tiradito  como un cebiche sin cebolla, sin embargo, se
diferencia en el corte y en los tiempos de maceración; además, es una fórmula
en plena evolución. Se está buscando el aliño ideal que confirme su peruanidad;
una interesante opción es el aderezo de ají amarillo con limón. El choclo y los
camotes son insustituibles. Asimismo, el tiradito posee una influencia
japonesa, pues está inspirado en el sashimi oriental – platillo de pescado
crudo que se acompaña con wasabi y salsa de soya.

Ingredientes:

1 1/2 Kilos Lenguado entero

1/2 Cucharada. Pimienta entera

1/2 Cucharada. Pimienta molida

1 Cebolla Roja

1 Apio

6 Ramas Perejil

6 Ramas Culantro

30 Gramos Ajos pelados

4 Ajíes Limo rojos

12 Limones

Preparación:

Limpiar el pescado, separar la carne de los huesos y sacarle la piel.

Poner en una olla con poca agua la cabeza y espinazo del pescado, junto con la
cebolla cortada en cuartos, la mitad del apio, tres ramas de perejil y tres de
culantro, cuatro dientes de ajos y la pimienta entera. Hervir durante media hora,
luego colar y reservar.

Cuadrar los filetes guardando los recortes. Sazonar los recortes con sal,
pimienta, ajos picados, apio en trozos, dos ajíes limo sin pepas y el jugo de
la mitad de los limones. Luego licuarlos brevemente en baja velocidad.
Enseguida colar y guardar.

Picar muy finamente dos ramas de apio, culantro, perejil, ajos y ajíes,
sazonarlos con sal, pimienta y jugo del resto de los limones. Añadir el caldo
concentrado y la leche de tigre. (Del pescado licuado)

Cortar los filetes en láminas muy finas e irlos acomodando en un plato o fuente
algo hondos dándoles forma de abanico. Sazonarlos con sal y pimienta para luego
bañarlos con la salsa. Servir de inmediato.

 

Esta receta se la dedico a mi  amiga  Jeanette Sologuren de California, quien es una de mis mas entusiastas lectoras y con
quien hace no hace muchos domingos, cocinamos juntos en su casa.

El origen del Fricase o Fricassée  no está muy claro al parecer es una  elaboración originaria de Francia que con el paso de los
años ha sufrido muchas modificaciones, cada región o país que ha adoptado esta
técnica culinaria ha cambiado ingredientes para adecuarlos a los productos
autóctonos y a sus paladares. Hoy en día se elaboran multitud de variantes del
fricasé, un plato siempre lleno de sabor.

La palabra fricasé
parece tener su origen en el latín frigicare
(freír), aunque también se lo otorgan a los verbos en francés frire (freír) y casser (romper) con cierto
sentido, pues la base de esta elaboración es la carne de ave troceada.

La materia prima principal de esta técnica culinaria son las aves de
corral, pero como comentábamos, la evolución hace que actualmente se elabore un
fricasé con cualquier ingrediente, sean carnes rojas, pescados o sólo
vegetales.

 

 

 

 

 

 

Lo que suele ser común es freír la carne con un poco de mantequilla o
aceite de oliva y añadir un vino blanco seco al guiso, aunque variando el licor
que se le incorpore también se consiguen matices muy particulares.

Se le pueden añadir también ingredientes que hagan contrastes de sabores,
como las uvas pasas o las alcaparras. Nosotros hoy vamos a elaborar un Fricasé de pollo,
seguramente no le faltará el puntito picante.

La receta aparece por primera vez en el
famoso libro de recetas “Delicias
de la Mesa – Manual de Cocina y Repostería
” de María Antonieta Reyes Gavilán y
Moenck, libro editado en 1925 en La Habana, Cuba.  En cambio no sabemos con
exactitud el por qué de la incursión de este tipo de recetas ‘afrancesadas’ en
una nación que practica una cocina hispano africana con algunos tintes
caribeños. Creemos que es muy probable que fueran importadas por la
aristocracia existente en la isla en el siglo
XVIII
y s.XIX y de entre ella
algunas escritoras de la nobleza como María
de las Mercedes Beltrán Santa Cruz y Montalvo
popularmente conocida
como Condesa de Merlin, o
la Marquesa Beatriz de
Jústiz y Zayas de Santa Ana,
ambas eran personas ilustres que
pasaron gran tiempo de su vida en Francia,
y quizás fueran las que primeramente las importaran a sus cocinas. Si alguien
nos lo puede aclarar… porque poco más sabemos del plato.

Ingredientes:

1 pollo de 3 libras

1 cebolla grande

1 ají grande

3 dientes de ajo

¼ de lata de puré

de tomate de 6 onzas

Sal c/n

¼ de cucharada de orégano

¼ de Cucharada de comino

¼ de cucharada de pimienta

1 hoja de laurel

¼ de cucharadita de pimentón

¼ de taza de aceite de oliva

¼ de taza de aceitunas

¼ de taza de alcaparras

¼ de taza de pasas

¼ de taza de vino tinto

1 libra de papas peladas y partidas en trozos

2 ½ tazas de agua

Jugo de un limón

Preparación:

Trozar el pollo en pedazos a su gusto, sazonarlos con
ajos, cebolla, el ají, el jugo del limón, pimienta, orégano, comino y la hoja
de laurel. Caliente el aceite en una olla y dore ligeramente las presas para
sellarlas. Añada el agua, el pimentón y la sal, cocínelo por 20 minutos a fuego
mediano. Añada las papas, la salsa de tomate, y el vino tito; cocínelos por 15
minutos hasta que las papas estén blandas; añada entonces las pasas, las
aceitunas y las alcaparras. Si se necesita más agua durante el tiempo de
cocción, se puede agregar de poco a poco y no demasiado, debe quedar una salsa
ligera. Si tiene mucho líquido aumente la temperatura y deje que se evapore. Si
desea se le puede agregar arvejas.

 

 

Ingredientes:

500 g de carne de cuello de cerdo.

2 cebollas medianas.

100 g de manteca de cerdo.

1 cucharadita de pimentón dulce.

500 g de pimientos amarillos o verdes.

300 g de tomates maduros.

Sal

 

Preparación:

Lavar la carne y cortarla en dados. Pelar y cortar también en dados la
cebolla. Derretir la manteca de cerdo en una sartén. Freír en ella la cebolla,
pero sin que llegue a dorarse. Agregar el pimentón y un momento después la
carne. Dejar al fuego durante al menos una hora. Cuando se haya consumido el
líquido, añadir media taza de agua. Cortar los pimientos en tiras y limpiarlos
bien. Escaldar también los tomates y quitar después la piel antes de cortarlos
en cuadros. Añadir el pimiento y el tomate a la carne y dejarlo todo a fuego
lento durante unos 20 minutos. Sazonar al gusto. Servir caliente.

GOULASH

HISTORIA

Un plato de origen húngaro es el Goulash, un menú elaborado de cebollas,
carne de vaca, pimiento y pimentón. El origen del nombre
es “gulyás“, que en húngaro significa “toro”. Este
plato no solo existe en la cocina húngara, sino que también aparece en
los países vecinos de Europa Central, los Balcanes y en estos
tiempos se ha trasladado a otras partes del globo. Es considerada una comida
sencilla y muy hogareña
por su forma de preparación, y sus ingredientes son
muy sencillos al momento de conseguirlos.

El principal problema de este plato es su largo tiempo para cocción
en la carne
. A pesar de lo señalado en cuanto a su humildad, se puede
encontrar en muchos restaurantes de mucho renombre.

Algunas notas sobre el Gulasch.

La preparación de este ancestral plato comido por los pastores centro-europeos
(Gulyas), se componía de un guiso cuyos ingredientes principales eran carne
cocida, cebollas y sebo. Como veis y es natural, en este gulasch primitivo no
había ni patatas, ni pimentón, productos que no empezaron a utilizarse hasta
entrado el XVIII.

 

 

 

 

 

 

 

Los ingredientes del gulasch se oficiaban en cantidad y se
dejaba que quedasen secos por reducción, luego la carne se secaba al sol y se
envasaba en tripas, lo cual la hacia fácilmente transportable, durante la
trashumancia de los pastores. A la hora de rematar el plato para comerlo, no
había mas que añadirle agua, con alguna hierbas aromáticas, nabos, recocerlo y
listo.

Hay cierta confusión, entre los eruditos del tema, en determinar
si el plato era una sopa o un ragú, aunque esto parece que lo han resuelto
diciendo que dependía de la cantidad de agua que usaran en la última cocción,
me supongo que al principio, cuando empezaban su periplo, el manjar seria más
compacto y al final de la temporada algo mas licuado el plato.

La fecha en que se empieza a denominar este plato como tal, es difícil de
determinar, aunque la opinión de los estudiosos la determinan como anterior al
siglo IX, mucho antes de la fundación del estado húngaro, ya que el guisote de
carne cocida con alguna verdura, tal vez sea de la misma época en que el hombre
descubrió la cocción de los alimentos. (Esto será para otra comunicación, pues
ya sabéis que el hombre primitivo cocía o ablandaba los alimentos en pieles en
las que iba introduciendo piedras calientes que hacían hervir las viandas,
bueno esto es una teoría).

El gulasch se prepara tradicionalmente en un caldero especial (bogracs).
Existen variantes regionales que se basan en el trozo de buey y en el cuerpo
graso (manteca de cerdo o tocino) utilizados. Los puristas excluyen del gulasch
la ligazón con harina o con vino, lo mismo que la agregación de nata agria en
el momento de servir.

 

 

 

 

 

Los húngaros consideran al Goulasch vienés (ortografía alemana)
como una versión edulcorada del auténtico gulasch, que en su país va acompañado
de tarhonya (granos de pasta con huevos, secados y luego salteados en manteca
de cerdo con cebollas y perejil) o bien con csipetke (especie de croquetas de
pasta con huevos, escalfadas en caldo).

El plato se hizo popular en todo el Imperio austro-húngaro cuando un regimiento
en el que cumplían su servicio militar un gran numero de pastores procedentes
de la estepa del Hortobary (en la Hungría oriental) fue trasladado a Viena y
desde esta ciudad la moda del gulyas se extendió a todo el mundo.

Ya hemos dicho en que consistía el plato en un principio, posteriormente se le
fue añadiendo paprika (pimentón) y puede hoy en día contener, patatas, tomate,
pimientos, cominos y nata. Actualmente tenemos goulash de cerdo, de cordero, de
buey, liebre etc. etc.

 

 

 

 

 

 

 

 

Actualmente el gulasch es identificado como plato hungaro y algunos lo asocian
al uso del pimentón en este plato, cosa que no es cierta, ya que en Hungria se
distinguen cuatro preparaciones que llevan pimentón, el ya mencionado gulyas o
gulasch, que tanto puede ser una sopa o un guiso. Porkolk es un estofado
caracterizado por la preponderante presencia de la cebolla. Tokany es un
estofado con poca paprika, poca cebolla y la presencia de verduras variadas y
finalmente todos los platos que contengan paprika y crema de leche llevan el
nombre de paprikache.

Los guisados de carne, en otros países, reciben diferentes denominaciones a
parte, del estofado y guiso en cazuela, tenemos Blanqueta, Carbonnade, Civet,
Daube, Fricassée, Navarin y Ragout entre otros.

Ingredientes:

500 gr. De carne de ternera magra

½ cebolla

1 cucharada de aceite de oliva

1 pimiento rojo

2 tomates

2 cucharadas de tomates triturados o pasta de tomate

2 dientes de ajo

½ vaso de crema de leche

1 cucharadita de pimentón

 

Preparación:

Cortar la carne en dados, picar la cebolla, cortar el pimentón
en tiras y trocear los tomates luego de pelarlos.

Poner el aceite en una olla y sofreír un poco la cebolla
hasta que se ponga transparente, añada la carne para dorarla. Agregar 2 vasos
de agua, salpimentar y dejarlo por media hora mas.

Picar bien los ajos, añadir la crema, el pimentón y el
tomate triturado o pasta de tomate. Mezclarlo bien y añadirlo a la olla.
Remover bien y servir bien caliente.

 

 

LENTEJAS

El cultivo de lentejas se remonta a los orígenes de la
agricultura en Asia Menor, hace prácticamente 8.000-9.000 años, durante el
Neolítico. También existe una teoría que habla de semillas de lentejas en
excavaciones sirias que remontan su recolección a partir de la variedad
silvestre a casi 11.000 años.

 

 

 

 

 

 

Desde la zona que actualmente ocupa Israel partieron sus
métodos de plantación hasta la Europa del Este y el Mediterráneo. En el II
milenio a.C, se extendería al resto de países ribereños desde Egipto.

Herodoto, historiador y geógrafo griego del siglo V a.C,
menciona en sus textos a la propagación de este cultivo por el país del Nilo,
mediante la interpretación de inscripciones egipcias referentes a las lentejas
como alimento de los obreros, junto a pan, cebolla y cerveza.

Durante el Imperio Romano, estas legumbres se secaban
para poder conservarlas durante más tiempo y elaborar deliciosos potajes
durante todo el año.

Posteriormente, en la Edad Media, fueron un alimento
primordial para las clases desfavorecidas de la sociedad, al tratarse de un
producto de fácil cultivo. Con el paso del tiempo se reduce su consumo en toda
Europa, excepto en los países del ámbito mediterráneo, donde se convierte en
uno de los pilares de la dieta mediterránea junto a cereales, aceite y vid.

En la actualidad su producción se centra en las regiones
templadas, principalmente en Turquía, India y la Europa Mediterránea.

En la Biblia también se habla de las lentejas.

“Y guisó Jacob un potaje; y
volviendo Esaú del campo, cansado, dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de
ese guiso rojo, pues estoy muy cansado…Y Jacob respondió: Véndeme en este día
tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿Para qué,
pues, me servirá la primogenitura? Y dijo Jacob: Júramelo en este día: Y el le
juró, y vendió a Jacob su primogenitura. Entonces Jacob dio a Esaú pan y del
guiso de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así
menospreció Esaú la primogenitura”
(Génesis 25: 29-34)

 

Ingredientes:

 

1 cda de aceite,

1 cda de cebolla de
verdeo,

2 dientes de ajo,
picado,

4 apios,

2 zanahorias,

200 g de lentejas,

1/4 cdta de chili en polvo o aji amarillo licuado o aji colorado,

1 litro de caldo de
verduras,

3 cdas de jugo de
limón,

3 cdas de salsa de soja o sillao, sal y pimienta.

 

Preparación: Cortar los apios y
zanahorias en trozos pequeños. Separar las partes verdes y blancas de las
cebollas de verdeo y picar. En una olla grande calentar el aceite, agregar el
ajo y la parte blanca del verdeo, cocinar por 2 minutos. Agregar el apio y la
zanahoria, cocinar otros 2 minutos. Agregar las lentejas rojas, cocinar por 1
minuto revolviendo frecuentemente. Agregar el chili en polvo, el caldo de
verduras y dejar cocinar hasta que las lentejas estén tiernas. Cuando la
cocción esté casi lista agregar las partes verdes del verdeo apartando un poco
para decorar cuando esté lista la sopa. Condimentar con jugo de limón, salsa de
soja, sal y pimienta.

 

MOSTAZA

La Mostaza es una planta anual de la familia de las
crucíferas que crece en toda la cuenca mediterránea, existiendo unas cuarenta
especies distintas en la Tierra, sólo teniendo interés gastronómico y médico la
llamada mostaza blanca ‘sinapis alba’, la mostaza negra ‘sinapis
nigra
’ y la llamada mostaza salvaje ‘sinapis arvensis’.

 

 

 

 

 

 

El nombre de mostaza se aplica tanto a la planta como a la semilla y a la salsa hecha con las semillas que se
preparan de diversas formas, lo curioso es que el nombre clásico para
denominarla en castellano era jenabe, que a su vez venía del latín sinapi, que
a su vez viene del griego con el mismo nombre, de ahí la palabra sinapismos,
que no es otra cosa que cataplasmas de mostaza aplicadas al pecho como remedio
de catarros y otras afecciones pulmonares. El nombre como lo conocemos hoy
aparece por primera vez en Francia hacia el año 1220, derivada de la palabra
latinas ‘mustum’, así que la primera constancia que se tiene del nombre
es ‘moutarde’, los estudiosos de las etimologías dicen que proviene del
vocablo popular ‘mustum ardens’ o lo que es lo mismo que decir ‘mosto
ardiente’ por tener los romanos la costumbre de añadir, o diluir, granos de
mostaza en el zumo de la uva. Lo cierto es que en la misma época aparece en
castellano con el nombre de mostaza y en Italia con el de mostrada.

 

 

 

 

 

 

 

La mostaza se conoce desde muy
antiguo y no podría precisar cuando se tiene constancia de la primera cita de
esta planta, pero ya en el Nuevo Testamento, en una de las parábolas de
Jesucristo, concretamente en San Mateo, capítulo XIII, versículo 31-32), dice: Es
semejante el reino de los cielos a un grano de mostaza que toma uno y siembra
en el campo; y con ser la más pequeña de todas las semillas, cuando ha crecido
es la más grande de todas las hortalizas y llega a hacerse un árbol, de suerte
que las aves del cielo vienen a anidar en sus ramas
“.

Los griegos la utilizaban como
planta para condimentar sus platos y Pitágoras la recomendaba por creer que
aumentaba la memoria y daba alegría al espíritu; también se sabe que el
botánico Teofrasto la cultivaba en los jardines.

Los romanos la tenían tanto como
planta medicinal, la consideraban excelente contra los dolores de cabeza o como
digestivo, y como condimento, siendo Plinio el que nos indica que era un
componente esencial en la elaboración del famoso ‘moretum’. Los romanos
la utilizaban en sus vinos especiados y también confitaban en vinagre sus
hojas.

 

Ingredientes:

08 presas de pollo

Aceite c/n.

Ajo molido c/n.

Jugo de 01 limón

Sal

Tomillo

Mostaza.

Salsa:

01 cda. de mantequilla

½ taza de cebolla

Sal, pimienta, tomillo

01 taza de vino blanco

01 taza de caldo de pollo concentrado

02 tazas de crema de leche reducida a 1 taza

03 cucharadas de mostaza.

Preparación:

Freír la cebolla en mantequilla, cuando esté bien dorada incorporar el vino
y el tomillo reduciendo a ½ taza.

Añadir el caldo y cocinar hasta que se espese ligeramente, añadir la mostaza y
la crema, volver a hervir, sazonar con sal y pimienta. Colar para servir sobre
el pollo.

Las presas de pollo marinarlas con sal, ajos, tomillo, jugo de limón y mostaza.
Freír ligeramente para sellar y llevar al horno por 30 minutos a 300 grados.

Servir con la salsa y acompañar de verduras cocidas o ensalada o con arroz
blanco

 

LA ALCACHOFA

La alcachofa es una verdura fácil de combinar y el complemento perfecto
de miles de platos tanto por su sabor como por sus propiedades nutricionales.

Verdura originaria del norte de África, su nombre deriva de un vocablo
árabe que alude al peculiar aspecto de los pétalos por los que está compuesta.
Y es que sus múltiples hojas poseen la forma de miles de lenguas, lo que dio
lugar a la palabra alcachofa, que significa “lengüetas de la tierra”.

 

 

 

 

 

 

 

 

Su cultivo se realiza principalmente durante los meses de invierno,
sobre todo desde octubre hasta primavera. En cuanto a los lugares geográficos
donde es posible encontrarla, la cuenca mediterránea atesora la mayor parte de
plantaciones de alcachofas, especialmente en las regiones de España, Italia,
Francia y los países del Norte de África. España puede presumir de ser uno de
los países donde más se cultiva, en varias zonas geográficas que dan nombre a
las diferentes variedades, y de ser el principal exportador de esta rica
hortaliza. Para elegirla, hay que tener en cuenta ciertas características que
repercuten en un sabor rico y agradable a la hora de degustarla, ya sea sola o
en combinación con otros alimentos. Su tamaño, color y peso pueden indicar
cuándo se trata de una verdura recién cosechada o cuándo ha podido perder
frescura. Y es que, aunque su tamaño y su peso pueden variar según la tipología
y no siempre son indicadores de la calidad del fruto, cuanto más gruesas y
verdes sean sus hojas y su tallo, más suculenta, jugosa y sabrosa será su
carne.

¿Para qué es buena la alcachofa?

Las propiedades nutricionales e, incluso,
curativas de este vegetal hacen que su uso vaya mucho más allá del
estrictamente culinario.

  • Su virtud principal radica en su poder como diurético, por lo que es muy
    común que la alcachofa sea empleada en dietas hipocalóricas, así como en
    dolencias que requieren de una importante eliminación de líquidos, como es
    el caso de artritis o gota, entre otras.
  • También actúa como protector del hígado y favorece la función biliar, por lo que
    es recomendable tomar alcachofa o el jugo de sus hojas en caso de
    enfermedad hepática y para su posterior recuperación.
  • Por si todo lo anterior no fuera suficiente, es antidiabética, ya que tiene la
  • capacidad de rebajar el nivel de azúcar en sangre, y puede convertirse en
    una ayuda sana y muy natural para combatir los índices elevados de
    colesterol en sangre.
  • Además, disminuye la presión arterial, previene la arterosclerosis y es de gran
    utilidad para la recuperación de algunos accidentes cardiovasculares como
    el infarto de miocardio o la angina de pecho.
  • Sus aportes vitamínicos y minerales también son destacables y, aunque hay otras
    hortalizas que poseen mayor número de vitaminas, se pueden hallar
    cantidades reseñables de vitaminas B1, B2 y B3. En cuanto a los minerales
    que aporta, el principal es el potasio, seguido de cerca por el fósforo,
    el magnesio, el calcio y el sodio. Cada uno de ellos contribuye a mantener
    y mejorar diferentes funciones del organismo, tales como la transmisión y
    generación del impulso nervioso, en el caso del potasio, y el mejor
    funcionamiento de los nervios, músculos y el intestino, en el caso del
    magnesio.
  • Tampoco hay que olvidar que la alcachofa se compone, principalmente, de fibra,
    razón por la que se recomienda incluirla en la dieta de aquellas personas
    que presentan problemas de tránsito intestinal.

Ingredientes:

10 presas de pollo

Limón

Sal y pimienta

3 cuchadas de aceite

1 taza de vino blanco

Preparación:

Sazonar el pollo con el limón, la sal, pimienta dejar reposar y proceder a
hacer la salsa en un bol.

Salsa
blanca:

1 taza de caldo de pollo

1 taza de leche

4 cucharadas de harina

50gr de margarina

Un poquito de sal

Pimienta

Nuez moscada

2 docenas de alcachofas chicas sancochadas con un poquito de vinagre.
Dorar las presas de pollo, retirar la grasa y botarla cuando ya este bien frito
el pollo agregar 1 taza de vino blanco se tapa y que de un hervor. Hacer la
salsa blanca cuando la salsa tiene grumos, no se echa el caldo hasta que no
desaparezca los grumos. Licua las alcachofas con 1 taza de crema de leche y
luego mezclar con la salsa blanca, bien mezclado cuando el pollo este listo se
echa la salsa encima y se deja que de un hervor. Se sirve con puré.